20 de Mayo y estamos a 2 dias de las elecciones municipales y autonómicas. Parece que hay desencanto con el tema político. Muche gente está desorientada, perdida. No saben todavía que harán el día 22, si votarán, o si lo hacen a quién le darán su voto. Y yo me pregunto: ¿Y qué? ¿Es esto importante?
No lo es. Esa es mi teoría. Da igual lo que tú votes. En los puestos de poder van a estar los de siempre, con las mismas propuestas y los mismos gastados métodos. Es verdad que hay otras opciones. Es verdad que el número de partidos a los que votar es muy amplio. ¿Pero no defienden todos lo mismo?
Creo que debemos encontrar otra forma de hacer las cosas, otra forma de democracia más participativa; otras ideas y otros oportunidades; otros cauces para debatir y decidir entre todos los ciudadanos los temas que nos interesan. Dicen que para eso está la democracia de partidos. Dicen que este es el sistema menos malo.
Parece que la democracia como la vivimos en España no es suficiente, porque no da soluciones a los problemas reales de la gente. No da esperanza a los jóvenes para encontrar su sitio, su trabajo, su futuro. No es lógico que en nuestra sociedad no haya trabajo para los que estan mas preparados. No parece razonable que un gran número de personas entre 20 y 35 años tenga que vivir a costa de sus padres, porque no encuentra otra salida. Este sistema no nos sirve.
Parece que no soy el único que piensa así. En España desde el día 15 de mayo, se están dejando oir otras opiniones, otros puntos de vista. Le llaman Spanish Revolution ¿Desorganizados? Puede que sí, pero me interesa mucho este movimiento que está extendiendose como la pólvora.
¿Pólvora? Que sobresalto me he llevado a mi mismo al usar esta palabra para esto! Mañana, sábado 21 de mayo es la típica jornada de reflexión antes de las elecciones. Están prohibidas por la ley las manifestaciones públicas. Los jóvenes, sin embargo, dicen que mañana irán a las plazas de muchas ciudades para seguir expresando su indignación ante los políticos y para hacer reflexión colectiva. Esto me recuerda otras épocas y otras sociedades.
Recuerdo la plaza de Tiananmen en Pekín en 1989, donde una multitud que solo quería mostrar su rechazo y pedir mejoras sociales fueron ¿atacados? ¿asaltados? ¿heridos? ¿asesinados? por las fuerzas policiales o militares de turno. No es el único caso.
No quiero ser agorero ni quitar las ganas a nadie. Si queremos manifestarnos, creo que tenemos derecho. Pero no puedo evitar pensar en otros casos, donde todo terminó trágicamente.
A pesar de todo, esto puede ser un momento histórico y la historia la escriben los valientes.
No sé muy bien para qué, pero me voy a la calle.
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